¿México necesita una reforma política municipal? ¿Es factible?

¿Qué significa el cuarto orden de Estado y de gobierno?

En un contexto en el que el decrecimiento económico ha sido la tendencia global desde hace ya cuatro décadas y en la incapacidad de los países tercermundistas de remontar en la carrera del desarrollo; resulta imperante pensar nuevos modelos de organización y acción política que, en términos de la ONU, estén basados en el gobierno propio de las comunidades: en la institucionalización de la acción colectiva mediante la garantía y el reconocimiento constitucional de la autonomía y la capacidad de autosuficiencia1 de las comunidades que conforman a las sociedades políticas modernas. 

En México, la Constitución Política reconoce tres niveles de gobierno, a saber: federal, estatal y municipal. Para 2014, por ejemplo, en Francia existían 35,000 comunas para una totalidad de 70 millones de habitantes; mientras que en México existían 2,435 municipios para una totalidad de 110 millones de habitantes; al comparar el grado de densidad organizacional observamos que a mayor cantidad de organizaciones políticas respecto a la cantidad total de población, existe un mayor nivel en el bienestar social y un mayor nivel en la calidad de vida. Es por ello que resulta importante generar nuevos espacios públicos para convertirlos en la célula básica de la organización de la sociedad mexicana, es decir, el cuarto orden de Estado y gobierno: los gobiernos comunitarios.2 

Este paradigma post-burocrático centra la atención en los elementos fundamentales de la vida: la alimentación, el agua, la tierra y la energía. Además, sustituye los criterios correspondientes a la etapa del crecimiento económico basado en el capitalismo industrial y en los procesos de mundialización o globalización tales como productividad, eficacia, eficiencia, competencia, e innovación que han sido los fundamentos de la vida moderna pero que han tenido serias implicaciones y consecuencias economías, políticas, sociales, humanas y ecológicas. 

Si bien, podríamos decir que los modelos modernos han traído ventajas a la sociedad; es también importante reconocer el costo que han representado. Es por ello que una alternativa es retomar los modelos premodernos de organización política que permitan el desarrollo comunitario autosuficiente, consciente y responsable; que a su vez, permitan alcanzar también los propósitos comunes de la sociedad, afrontar las crisis económicas, ecológicas y de seguridad mientras que se incentiva el pleno desarrollo humano. 

¿Es factible, por qué?

Conceptualmente, sí. El avance en las ciencias administrativas nos brindan una cantidad variada de marcos de trabajo y modelos de gestión privada y pública más eficientes que, basados en un meticuloso rediseño institucional y en el desarrollo de una arquitectura de los procesos bien definida, pueda resultar en un impacto positivo en la calidad de vida de las personas así como en el avance democrático de las sociedades. Por otro lado, el avance en las ciencias de la computación así como en el avance de las tecnologías de información permite que mediante la implementación de los sistemas pertinentes se optimicen recursos y se mejore el desempeño y la evaluación de todo el sector público. 

De esta forma, concluyo que el problema no es conceptual e incluso de recursos; se cuenta con la infraestructura y la capacidad tecnológica y científica suficiente para transformar el modelo de gestión gubernamental en México: lo que no hay es voluntad política. Lo que sí: intereses. Un rediseño en la conformación política del Estado mexicano implica, a su vez, una redistribución del poder económico y político; una redistribución de las libertades y las posibilidades del individuo. Por ello, el establishment busca mantener el status quo pero sin prever que lo único que está garantizando con esa actitud es demorar su propia ruina. 

NOTAS

1 Como autosuficiencia de las comunidades se entiende la capacidad que tienen éstas para garantizar, a todos sus miembros, los servicios de educación, salud, vivienda y seguridad alimentaria sin depender de agentes exteriores. 

2 Con fines de comparación se toma un país de primer mundo (Francia) para hacer el contraste con uno en vías de desarrollo como México.

BIBLIOGRAFÍA

Olmedo Carranza, Raúl. “La siguiente y urgente reforma municipal. Otra administración pública municipal es posible”, en Revista IAPEM, No. 88 (mayo-agosto del 2014), IAPEM, Estado de México, México. pp. 11-24

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